Nueve vacas

fiaris 29 agosto 2009 16

mujer lavando

Dos amigos marineros  viajaban juntos en un carguero por todo el mundo,siempre juntos.

Esperaban la llegada a cada puerto para bajar a tierra,beber,encontrarse con mujeres y divertirse.

Un día llegaron a una isla perdida en el pacífico, desembarcan y se van al pueblo para aprovechar las horas que permanecerían en tierra.

En el camino se cruzan con una mujer que está arrodillada lavando ropa un un pequeño río.

Uno de los marinos se detiene y le dice al otro que lo espere, que quiere conocer y conversar con esa mujer.El amigo, al verla y notar que esa mujer no es nada del otro mundo, le dice que para qué,si en el pueblo iban a encontrar chicas más lindas y divertidas.

Sin embargo,sin escucharlo, el primero se acerca a la mujer y comienza a hablarle y preguntarle sobre su vida y sus costubres.

Cómo se llama, qué es lo que hace,cuantos años tiene , si puede acompañarlo a caminar por la isla.

La mujer escucha cada pregunta sin responder ni dejar de lavar la ropa, hasta que finalmente le dice al marinero que las costumbres del lugar le impiden hablar con un hombre, salvo que manifieste la intención de casarse con ella, y en ese caso debe hablar primero con su padre, que es el jefe o patriarca del pueblo.

El hombre la mira y le dice:”Esta bién.Llévame ante tu padre.Quiero casarme contigo”.

El amigo, cuando escucha esto,no lo puede creer.Piensa que es una broma, un truco de su amigo para entablar relación con esa mujer,Y le dice:”¿Para qué tanto lío?Hay montón de mujeres más lindas en el pueblo.¿Para que tomarse tanto trabajo?

El hombre le responde:”No es broma,me quiero casar con ella.Quiero pedir su mano”.

Su amigo, más sorprendido aún, siguio insistiendo con argumentos tipo:¿Tú estás loco?,¿Qué le viste?,¿Qué te pasó?¿Seguro que no tomaste nada?y cosas por el estilo.

Pero el hombre,como si no escuchase a su amigo siguió a la mujer a la aldea.

Ante el patriarca el hombre le explica que ha llegado recién a la isla y quiere casarse con su hija.El jefe de la tribu lo escucha y le dice que la costumbre es pagar una dote por la mujer que se eligía para casarse.

Le explica que tiene varias hijas,y que el valor de la dote varía segun las bondades de cada una de ellas,por más hermosas y más jovenes se debía pagar Nueve vacas ,las había no tan hermosas no tan jóvenes,pero que eran exelentes cuidando niños, que costaban ocho vacas y así disminuía el valor de la dote al tener menos virtudes.

El marino explica que había elegido una que vió lavando ropa en el arroyo y el jefe le dice que por no ser tan agraciada,le costaría tres vacas.

“Está bien”.respondió el hombre“me quedo con la mujer que elegí y pago por ella nueve vacas”

Ante la insistencia del hombre, el padre,pensó que siempre aparece un loco, aceptó y de inmediato comenzaron los preparativos de la boda.

El marinero amigo sin poder creer todavía, pensó que perdería a su amigo por una locura.

Así se llevo a cabo la boda y el amigo partió   dejando a su amigo en aquella isla perdida.

Por años navegó pensando en qué haría su amigo allí ,como le iría en fin……

Un día despúes de años el itinerario del barco marcó nuevamente la isla,asi que cuando amarró el barco en la orilla el hombre bajó “¿Dónde estaría su amigo?¿Se habría acostumbrado a esa vida?.

De camino al pueblo se cruzó con un grupo de gente que llevaba en andas a una bella mujer sentada en una silla.Todos cantaban canciones y le regalaban flores y esta los retribuía con pétalos y guirnaldas.

El marinero se quedó quieto, parado en el camino hasta que el cortejo se perdió de vista.

Cuando retomó el camino encontró a su amigo, se saludaron y abrazaron como lo hacen dos buenos amigos que no se ven hace mucho tiempo.

El marinero no paraba de preguntar ¿Y como te fué?¿Te gusta esta vida?¿No quieres volver?y la pregunta final¿Como está tu esposa?

A lo que el otro responde.”Muy bien espléndida.Es mas creo que la has visto la llevaban en andas festejaban su cumpleaños”.

Al escuchar esto y recordar aquella mujer le pregunta ¿Te separaste?No es la misma mujer.

“Si es la misma mujer que encontramos lavando en el arroyo”

“Pero esta es muy bella,muchisimo más hermosa.

Muy sencillo respondió el amigo.”Me pidieron por ella tres vacas pero yo pague Nueve vacas por ella”.La amé como una mujer de nueve vacas,la traté y consideré como una mujer de nueve vacas y ella se trasformó en una mujer de nueve vacas

Cuando alguien nos valora y nos estimula, con sinceridad y amor, obramos cambios impensados…….


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